martes 10.12.2019

Los resfriados en niños provocan hasta el 35% de las faltas a clase

Los pequeños son el colectivo más afectado, con una media que supone el doble de las infecciones presentadas en los adultos
Los resfriados en niños provocan hasta el 35% de las faltas a clase

Generalidades

El resfriado común es la enfermedad más frecuente que afecta a la especie humana y también la que más atiende un pediatra de Atención Primaria. Los niños son especialmente susceptibles a esta infección debido a la falta de desarrollo de inmunidad ante la mayor parte de virus causantes, al menor hábito de prácticas de higiene personal y a la mayor exposición a los agentes etiológicos1. Por ello, los pequeños son el colectivo más afectado, con una media que supone el doble de las infecciones presentadas en los adultos2: la incidencia que se considera normal es de seis a ocho episodios por año, aunque algunos pediatras la elevan incluso hasta doce entre los más pequeños3. El número de ataques va disminuyendo con la edad hasta llegar a lo normal en el adulto, que son tres-cuatro por año1.

Este proceso infeccioso aparentemente banal es un problema de la mayor importancia cuantitativa, al que se dedica un porcentaje importante de tiempo asistencial. Su impacto sobre la Salud Pública es incalculable en primeras visitas y controles repetidos no programados, y tiene una enorme repercusión económica en forma de prescripciones1. También supone hasta un 59,3 por ciento de los motivos de reducción de la actividad diaria de los pacientes y sus familias4, y es responsable de muchos casos de absentismo laboral y escolar (en los niños provoca hasta el 35 por ciento de las faltas a clase3).

Síntomas y epidemiología 

El resfriado es una enfermedad presente todo el año, aunque es mucho más frecuente en otoño-invierno, empezando a declinar en primavera. Esta asociación entre resfriados y frío se debe en realidad a la mayor supervivencia de los virus a bajas temperaturas y a la mayor tasa de contagio interpersonal que se produce al aumentar el tiempo de cohabitación en espacios cerrados, en la edad pediátrica, muy especialmente en los periodos de escolarización1.

Las primeras molestias son estornudos, rinorrea, picor y dolor de garganta y malestar general. Al principio la mucosidad es un fluido claro y acuoso que posteriormente se suele transformar en un moco espeso. En los más pequeños, el cuadro viral suele durar unos siete días, y en los mayores algo menos, aunque, a cualquier edad, la congestión nasal y la tos secundaria pueden durar hasta cuatro semanas5.

Prevención

No existe ninguna vacuna eficaz contra el resfriado, por lo que hay que recurrir a medidas preventivas para que no se produzca el contagio. Es importante evitar el contacto con enfermos durante los primeros dos o cuatro días, aunque un problema añadido es que una persona que está empezando a resfriarse contagia incluso antes de saber que presenta la enfermedad5. La gravedad de la infección dependerá del periodo de incubación, que puede variar de uno a diez días, siendo el más típico el de 24-72 horas2.

El gran número de virus implicados con la escasa potencia antigénica de los mismos, y las constantes variaciones antigénicas que experimentan, impide el desarrollo de una inmunidad absoluta ante la enfermedad, pese a que la inmunidad específica de serotipo es de por vida, aunque escasamente eficaz1. Esto es debido a que se han aislado más de 120 cepas distintas de virus, aunque los agentes causales más frecuentes del resfriado común en nuestras latitudes son el rinovirus (con más de 100 serotipos) y el coronavirus2.

El rinovirus se transmite por contacto directo con secreciones nasales infectadas. El virus sobrevive en las manos hasta dos horas y varios días en superficies inanimadas, de ahí la importancia del lavado frecuente de manos para disminuir la cadena de transmisión. La tasa de ataque en exposición de corta duración (salas de espera) resulta muy baja, pero es elevadísima en contactos de varias horas diarias (escuelas y domicilio)1. Junto a lavarse las manos, otra medida preventiva pasa por enseñar a los niños a cubrirse la boca con el codo al toser6.

Rinovirus

Tratamiento

El resfriado no es un problema diagnóstico, pero el tratamiento puede ser problemático. Es importante mantener una buena hidratación administrando agua o, en los niños mayores, zumos de fruta natural. A ello se pueden unir lavados nasales con suero fisiológico o agua marina y la humidificación ambiental, mediante un vaporizador u otra fuente de humedad3.

No están indicados los antibióticos, a no ser que se presenten complicaciones. Asimismo, se recomienda el uso de antitérmicos (habitualmente paracetamol o ibuprofeno) cuando la fiebre sea alta y el niño esté quejoso y con malestar. Si aparece tos irritativa, no productiva y que altera el sueño del niño, pueden recomendarse antitusígenos3.

Argumentos a favor de la medicación

El resfriado no es una enfermedad grave, pero sí muy molesta. No existe ningún medicamento que tras ser administrado sea capaz de eliminar esta dolencia de forma rápida, aunque muchos alivian los síntomas y reducen las molestias, como los descongestivos nasales, analgésicos, antihistamínicos (muchos casos tienen un componente alérgico) y antitusivos, que en conjunto ayudan a acortar la duración del proceso. Los fármacos utilizados son de automedicación, por lo que no es precisa receta médica5.

Entre los analgésicos, el fármaco de elección es el paracetamol, ya que presenta menos incidencia de reacciones adversas (trastornos gastrointestinales, hemorragias digestivas, síndrome de Reye...). Entre los antitusivos, el dextrometorfano es el de elección, al ser tan eficaz como la codeína pero carecer de los efectos sedantes, analgésicos y adictivos de esta2.

REFERENCIAS:

1. De la Flor i Brú J. Infecciones de vías respiratorias altas-1: resfriado común. Pediatría integral. 2017; XXI (6), 377-398.

2. Rosas MR. Gripe y resfriado. Clínica y tratamiento. Offarm. 2008; Vol. 27, Núm. 2, 46-51.

3. El resfriado común. Fundació Hospital de Nens de Barcelona. Disponible en: http://hospitaldenens.com/es/guia-de-salud-y-enfermedades/resfriado/.

4. Suárez-Castañón C et al. Uso de anticatarrales en menores de 14 años en consultas de Atención Primaria. Anales de Pediatría. 2016; Vol. 84, Núm. 1, 10-17.

5. Bosch Á. Cuidado y tratamiento del resfriado. Offarm. 2003; Vol. 22, Núm. 10, 65-72.

6. Resfriados en niños. C. S. Mott Children´s Hospital. University of Michigan. Disponible en: http://www.med.umich.edu/1libr/Pediatrics/ColdsinChildren.pdf.

x