martes 19/1/21

Hay que considerar el riesgo cardiovascular en el manejo de la diabetes 2

El porcentaje de pacientes en consulta con enfermedad cardiovascular y diabetes oscila entre un 20 y 30%, dependiendo del número de personas mayores que haya en el cupo. La fatiga, el aumento de la micción y la sed son las manifestaciones clínicas más habituales. La  glucosa en sangre y HbAc1 son las pruebas que permiten alertar sobre un posible problema de DM2.

El control de otros factores de riesgo como la dislipemia y la HTA en pacientes diabéticos es importante para evitar la aparición de mayores problemas. En todos los diabéticos el objetivo sería un LDL <100mg/dl y si el paciente ya padece una enfermedad cardiovascular intentar un LDL<70mg/dl.

Los objetivos no-CHDL serían 30mg/dl superiores a los correspondientes al objetivo de cLDL, no-cHDL<130mg/dl con riesgo cardiovascular alto, no-cHDL <100mg/dl con un riesgo cardiovascular alto y DM2. Por eso, hay que tener en cuenta también las cifras de triglicéridos y cHDL. En este contexto, hay que recordar que las estatinas son los fármacos más empleados (rosuvastatina y atorvastatina especialmente). Se emplean en dosis altas y en ocasiones asociadas a ezetimibe.

Hipertensión

Entre un 40 y un 50% de los pacientes con diabetes 2 padecen HTA. En estos pacientes, las cifras deberían mantenerse en 130/80. Como tratamiento, se dispone de los ARAII, que son los más utilizados por la evidencia y seguridad, además de ser los recomendados en las guías. Se suelen empleara a dosis altas para evitar asociar otros fármacos.

Con respecto al tratamiento antidiabético, se suele iniciar con metformina, aunque a veces las molestias digestivas dan lugar a cambio de fármaco. Bien sea por intolerancia o porque no se alcanza el objetivo, se utilizan iDPP4 y los iSGLT2, aunque con estos últimos hay menos experiencia.

Cumplimiento

Como en todas las enfermedades crónicas el cumplimiento terapéutico es difícil y cuantas más patologías y comprimidos tenga que tomar el paciente, es más complicada la adherencia terapéutica. De hecho, la farmacia puede tener un papel importante en el seguimiento y control de los pacientes diabéticos e hipertensos. Por un lado, pueden saber por la receta electrónica si están retirando los medicamentos y, por otro lado, la relación que hay entre paciente y personal farmacéutico permite preguntar sobre las cifras de control que están teniendo y aconsejar al respecto. Pueden insistir sobre la importancia de tomarse la medicación o sugerir que solicite cita con su médico para valorar y ajustar tratamiento.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores María Elvira Gutiérrez Molina, Herminia Marín Cervantes, María Dolores Pardo Olmos, Mª Mar Martínez Sánchez, Amalio Paredes Fernández Delgado y Manuel Vicente Prados, del Centro de Salud El Palmar, y Amparo Trinidad Moreno Antequera, Mª Dolores Gómez Castillo, Manuel Salvador Parada Brigido, José maría Ballester Sánchez, Antonio Zaragoza González y Demetrio Iglesias Gallego, del Centro de Salud Murcia Sur.