El control de los factores de riesgo es clave en diabéticos tipo 2

La herencia es el principal factor que predispone a la DM2. En los últimos años se ha visto que el sexo es también un factor determinante, ya que los estudios demuestran que el riesgo cardiovascular aumenta en la mujer post-menopaúsica lo que hace que se tenga que ser mucho más exigente con los parámetros de control de la diabetes, para poder disminuir las posibles complicaciones derivadas de factores de riesgo. La raza y la etnia son importante por diferentes motivos, en el caso de los latinos la prevalencia de la obesidad es muy relevante debida a sus hábitos alimentarios, en los pakistanís sus costumbres culturales ( toman pastas a diario elaboradas con miel y azúcar de alto contenido glucosa) hacen que en muchas ocasiones se avance la edad de debut de la enfermedad, por otra parte la etnia gitana tiende a banalizar los efectos de la enfermedad y en muchas ocasiones prefieren una pastilla a un cambio de hábitos dietéticos y de estilo de vida. En el caso de los asiáticos el problema es que en la consulta asienten en todo momento, aunque después en muchas ocasiones no siguen las pautas que se han marcado porque no dan importancia a la enfermedad o porque no entienden, por la barrera idiomática, las recomendaciones. En todos los casos el nivel socio-cultural es muy importante para la sensibilización de la enfermedad.

La HTA es un factor de riesgo añadido muy frecuente en el DM2 y los objetivos de reducción son más estrictos que en paciente sin diabetes. Hay que tratar a estos pacientes desde el principio y con doble terapia para conseguir objetivos marcados. Cabe destacar mencionar el estudio Steno en el que se recomendaba combatir todos los factores de riesgo concomitantemente para un mejor control DM2 y así evitar complicaciones a corto y largo plazo. La dislipemia es otro factor de riesgo muy ligado a la diabetes, ya que el metabolismo de las lipoproteínas de baja densidad se altera, modificándolas y haciéndolas muy aterogénicas. Asimismo están alterados los triglicéridos, debiendo utilizar concomitantemente fibratos junto con estatinas.

El tabaquismo es el factor modificable más sencillo de tratar, en la teoría. Si necesita ayuda se le mandará a unidades antitabaco. Por su parte, un porcentaje elevado de pacientes con DM2 tienen sobrepeso y obesidad. Un descenso de peso mejoraría su resistencia a la insulina. Eso se conseguirá a través de dieta y ejercicio. Para los pacientes DM2 con IMC superior a 30 se pueden emplear los análogos GLP-1 con una pérdida ponderal de unos 4-5 kg.

Sedentarismo

Hay que tener en cuenta que un estilo de vida sedentario reduce el gasto de energía y promueve el aumento de peso, elevando así el riesgo de diabetes tipo 2. La actividad física moderada reduce la incidencia de nuevos casos, independientemente de la presencia o ausencia de intolerancia a la glucosa. El consumo de alcohol es hipercalórico, lo cual favorece un aumento de peso. En la dieta, un alto consumo de carnes rojas o precocinadas, productos lácteos altos en grasas, refrescos azucarados, postres y dulces se asocian a mayor riesgo de diabetes, independientemente del IMC, ejercicio físico, edad o antecedentes familiares. El estudio PREDIMED concluyó que la dieta reduce la aparición de DM2 hasta en un 40%. Las personas con un bajo nivel educativo son mas reacias a aceptar modificaciones de estilos de vida y cumplimiento de la dieta.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia José Luis Martínez Donate, Antonio mManzano Martínez, Juan Francisco Garcia Jiménez, Ángel Celada Rodríguez, Maria Pilar Sánchez Ortiz y Maximiliano Martínez Ramírez, de Albacete; los médicos de Atención Primaria Encarna Ramón Meneses, Teresa Martínez Mendoza, Elena Hernandez Boluda y Josep Llaona Butiña, de Barcelona;  Juan Belmonte Navarro y Guadalupe Fernández Esteve y la endocrinóloga Beatriz Rodríguez Merchán, de Badalona, y el endocrinólogo Luis López Penabad, el cardiólogo Miguel Ángel López Aranda y los médicos generales Leandro Mena Roy, Montserrat Romeu Sánchez y Arturo Medrano Rivacoba.

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