La información que tiene el paciente sobre la HTA favorece el cumplimiento terapéutico

La interrupción del tratamiento debido a la aparición de efectos adversos es una de las causas más comunes de incumplimiento. Es frecuente que el paciente abandone el tratamiento si no observa un beneficio a corto plazo. A esto hay que añadir el incremento en el precio de los fármacos, así como el aumento del copago, que origina un incremento en el gasto en medicamentos para el paciente y, por lo tanto, puede constituir una barrera para el cumplimiento terapéutico.

Algunos pacientes no cumplen el tratamiento debido a la creencia de que no han sido tratados correctamente o de que el medicamento no es efectivo, o también por comprender con dificultad las explicaciones médicas relacionadas con el tratamiento.

Otras veces la causa es un simple olvido o dificultades a la hora de conseguir la medicación. También puede influir la propia enfermedad, si se trata de pacientes con depresión o con dificultades cognitivas.

Para evitarlo y minimizarlo, es necesaria la concienciación y la comodidad posológica, además de dar información adaptada al nivel del paciente para hacerle ser parte importante e imprescindible en los cuidados sobre su salud y, secundariamente, lograr la cumplimentación del tratamiento. También hay que considerar dar siempre, si es posible, la misma marca comercial para no crear confusión. La mejor  explicación por parte de los facultativos a la hora de implicar al paciente en su enfermedad y en su tratamiento son medidas que ayudan al cumplimiento terapéutico. Como la HTA es una enfermedad crónica, es evidente que su tratamiento y control exige del cumplimiento farmacológico instaurado. Además, este cumplimiento debe ser de forma permanente y lleva inherente unos importantes cambios en el estilo de vida de los pacientes  hipertensos. Muchos no tienen conciencia del incumplimiento que están haciendo de su tratamiento.

Grupos poblacionales

En pacientes jóvenes no hay ningún inconveniente en el cambio de caja por el tipo de genérico, ya que se supone que es capaz de discernir entre ellos. Habitualmente, la receta electrónica, incluye el nombre del principio activo y la marca. El problema principal está en el paciente mayor que se fija en el nombre, el tamaño y color del envase y del comprimido, no diferenciando entre los genéricos. En este tipo de pacientes, es necesario en que no se produzcan cambios en las farmacias.

Los pacientes presentan un mayor cumplimiento si se toman los fármacos antihipertensivos en la misma toma y a ser posible por la mañana, ya que es más habitual realizar el desayuno en casa y cumplen mejor si es un solo comprimido. Por eso, simplificar el régimen de prescripción reduciendo el número de dosis diarias con la utilización de formulaciones de liberación controlada o reduciendo el número de fármacos diferentes utilizando, por ejemplo, fármacos en combinación a dosis fijas. En pacientes mayores también serían de utilidad los programas de ayuda domiciliaria, la concesión de ayudas para el pago de la medicación y la implicación de la familia o los amigos en el control de la enfermedad y de la medicación.

Combinaciones fijas

Las guías para el manejo de la HTA recomiendan utilizar combinaciones fijas de antihipertensivos, ya que simplifican la pauta de tratamiento y favorecen un mejor cumplimiento. Estas limitan los olvidos y refuerzan el cumplimiento del tratamiento, facilitando el control de la presión arterial y disminuyendo  el riesgo de que el paciente padezca algún tipo de enfermedad cardiovascular o renal.

Un elevado porcentaje de los pacientes hipertensos van a requerir al menos tres fármacos para lograr el objetivo de las cifras de presión arterial. El perfil de paciente candidato a recibir este tipo de terapia combinada con tres fármacos es el paciente de alto riesgo, muchas veces diabético, al igual que el que presenta enfermedad renal crónica. Esta triple terapia también es recomendable para el paciente mayor de 65 años ya que las cifras de morbilidad y la posibilidad de que se produzca algún fallo orgánico se ven incrementadas con la edad.

Receta electrónica

La informatización de la receta y la historia clínica han contribuido a poder verificar si un paciente ha retirado la prescripción del centro de salud o si se ha dispensado el fármaco en la oficina de farmacia. Desde hace ya algunos años, la implantación de programas informáticos permite hacer el seguimiento y control de determinadas patologías crónicas. Con ello, el seguimiento del paciente hipertenso permite constatar de manera concisa y puntual los registros referidos a datos analíticos, ECG, dietas, estilos de vida, actividades de educación sanitaria, cumplimentación terapéutica…, y dónde se establecen tiempos y pautas de visita médicas y de enfermería.

No obstante, desde la Administración se deberían tomar más medidas a la hora del cumplimiento terapéutico. El uso de genéricos confunde al paciente sobre todo al paciente mayor pluripatológico. Casi todos los pacientes tienen tensiómetro, pero no se les explica cómo usarlo correctamente y los tiempos, por lo que es necesaria la educación sanitaria y la concienciación sobre la enfermedad.

Educación sanitaria

Los profesionales de enfermería manejan y aplican los conocimientos para la prevención y cuidado de los hábitos de salud, así como los autocuidados que ha de realizar el paciente hipertenso. Son una fuente de estímulo en el tratamiento del enfermo, sobre todo en el de patología crónica, con el fin de disminuir y evitar los riegos de accidentes cardiovasculares que pueden derivarse de la patología hipertensiva.

La farmacia constituye un eslabón imprescindible en el uso de los medicamentos. Por un lado, son los dispensadores de los fármacos prescritos y, por otra parte, administran también los productos de venta libre que juegan un papel importante en la automedicación. Una gestión adecuada de este tipo de fármacos a aquellos pacientes que los reclaman, es una tarea importante para el mejor uso de los medicamentos.

También la farmacia es un lugar privilegiado para realizar una educación sanitaria sobre los medicamentos. Su uso, administración, efectos indeseables, adherencia terapéutica y todos los consejos sanitarios que ayuden al cumplimiento de la terapia por parte del paciente se pueden hacer en la farmacia.

Así, el farmacéutico cumple un papel importante en la cumplimentación y en el asesoramiento a los pacientes, ya que por su cercanía con el paciente, por su accesibilidad y sus conocimientos farmacológicos puede resolver dudas y aconsejar al paciente o a sus familiares, asesorando no solo en posologías si no también en otras muchas dudas, como efectos adversos, controlar sus pautas, toma de presión arterial y aconsejarle sobre la conveniencia de acudir al centro de salud.

Por su parte, el apoyo de la familia al paciente hipertenso resulta muy importante para que consiga controlar la enfermedad satisfactoriamente. La familia puede transmitirle tranquilidad, fuerza y ánimo para afrontar una enfermedad crónica como lo es la hipertensión. Para una gran mayoría de pacientes, la familia representa una fuente de apoyo y las interacciones entre unos y otros influyen directamente en el éxito del tratamiento de la hipertensión arterial.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia María Luisa Varela Mourenzá, Miguel Ángel Gonzáles Núñez, Fernando Prieto García, José Manuel Fandiño Sende y Octavio Alejando Dopico Pérez, del Centro de Salud Narón; Lidón Llau Arcusa, Francisco Artola Bordas, Agustín Fuster Bellés, Francisco Cebrián Montolio, Giorgio Atella Gil y José María Tirado Moliner, del Centro de Salud Palleter; María Juana García Giménez, Enrique Bellido Prats, Vicente García Roig, Inmaculada Martín Valls y María Concepción Mora Marqués, del Centro de Salud Vall d’Uxo, y José Francisco Asensi Dolz, Rosa Maria Gómez Gómez, José María Tolosana Almale,  Rosa Ana Aranda Malonda y Julia María Clemente García, del Centro de Salud Salvador Allende.

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