Medir correctamente la presión arterial es clave para poder manejar al paciente

La realización de la toma de la presión arterial es crucial para su manejo.  Para ello, se dispone de dispositivos que nos facilitan la tarea de manera rápida y efectiva. Uno de ellos es la medida en brazo. Son los dispositivos más efectivos para una primera toma de la presión arterial. Es importante que el paciente se coloque sentado y el brazo donde se va a medir esté sin ropa y a la altura del corazón. Debe estar en reposo durante los cinco minutos anteriores. El maguito se coloca en el brazo dejando libre la fosa antecubital.  Se mide la presión arterial en ambos brazos, tomando como brazo control aquel que presente las cifras más altas. Se debería tomar como mínimo dos medidas separadas en cinco minutos entre ambas.

Las medidas en muñeca no son recomendados al estar más sujetos a imprecisiones (posición incorrecta en relación con el corazón, medición en dos arterias distintas, distorsión periférica de la onda del pulso,…), mientras que los dispositivos de dedo son más imprecisos.

Métodos de confirmación

Con respecto a la MAPA y AMPA, están indicadas si hay discordancia entre la PA en consulta y en domicilio, si hay descensos exagerados de la presión o sospecha de HTA nocturna en pacientes con panea de sueño, enfermedad renal crónica o diabetes.

La AMPA se hace si hay sospecha de HTA de bata blanca o de grado 1, en individuos en consulta sin daño orgánico asintomático y bajo riesgo cardiovascular total, si hay sospecha de HTA enmascarada, hipotensión autonómica, postural, postprandial, después de la siesta o inducida por fármacos, sospecha de preclamsia en mujeres embarazadas y para la identificación de HTA resistente verdadera y falsa.

Es una técnica de fácil manejo y no necesita unos conocimientos amplios.  Es ideal para el control por el propio paciente de sus cifras de presión arterial en su entorno, evitando el fenómeno de bata blanca. No obstante, hay ciertas desventajas como la falta de definición de los valores de normalidad de referencia, aceptando valores inferiores a 135/85 mmHg, así como el valor pronóstico de estos a largo plazo sobre la evolución de la HTA del paciente.

La MAPA es otro método diagnóstico no invasivo para el diagnóstico y seguimiento de determinados grupos de hipertensos con problemas clínicos específicos. No obstante, es necesario un personal técnico especializado, lo que supone un elevado coste. Además de una gran incomodidad para el paciente al llevar instalado un aparato durante 24 horas.

Los dos métodos ayudan en el estudio de la HTA similarmente.  Confirman la sospecha clínica de HTA de bata blanca, valoran la respuesta al tratamiento antihipertensivo, evalúan la HTA resistente, la hipotensión arterial sintomática durante el tratamiento y la dificultad de acudir a un centros sanitario.

Factores distorsionantes

Por su parte, la HTA de bata blanca se define como la detección en consulta de valores de presión arterial superiores a 140/90mmHg, entre 1y 2 grados de HTA. Suele representar entre un 5 y un 15% de los pacientes hipertensos que se atienden con regularidad.

No obstante, hay que tener en cuenta que hay otros factores más dañinos que evidencian índices de desarrollo de enfermedad cardiovascular y anormalidades funcionales, como son la microalbuminuria, el índice de masa ventricular izquierda y disfunción diastólica.  La tasa de morbimortalidad cardiovascular en hipertensión de bata blanca se reduce con tratamiento farmacológico.

Entre las causas erróneas en la medición de la presión arterial se encuentran las debidas al paciente, al aparato o a la persona que la mide.  En las primeras se destaca la falta de relajación física, evitando el ejercicio previo y reposando 5-10 minutos antes de la medida de la presión arterial; la falta de relajación mental, la ansiedad o la expectación por pruebas diagnósticas; el consumo previo de estimulantes y tabaco y la la existencia de enfermedades tipo arritmias y valvulopatías.

Las que se deben al aparato se centran en que estén mal calibrados, en mal estado o que el tamaño del manguito no sea el correcto, mientras que en las asociadas al observador se incluye que no se localiza adecuadamente el latido de la arteria braquial y el pulso radial, que se inflar con rapidez el manguito hasta 30 mmHg por encima de la presión sistólica reconocida por la desaparición del pulso radial, que se la campana del estetoscopio en la fosa cubital y comenzar a desinflar el manguito lentamente a razón de 3 mmHg por segundo.

También hay que tener en cuenta si el manguito está mal colocado y el individuo a explorar también lo está, al igual que el fonendoscopio.  La excesiva presión al fijar la campana del fonendoscopio, la colocación del fonendo debajo del maguito, la falta de audición de la persona que toma la presión arterial, la velocidad de desinsuflación  muy rápida y la presión excesiva de instalación del manguito, también pueden influir en los resultados.

Control multidisciplinar

Así, el médico de Atención Primeria juega un papel fundamental en la detección de cifras de presión arterial por encima de la normalidad.  Siendo fundamental llegar al diagnóstico de HTA y detección de otros factores de riesgo cardiovasculares. Además, establece la comorbilidad que presente el paciente en dichos momentos, realizando una evaluación global, investigando posibles complicaciones, estableciendo un tratamiento adecuado según sus características individuales y estando alerta durante su seguimiento por posibles efectos secundarios de los fármacos empleados.

Por eso, debe elegir el método adecuado para cada caso y para cada tipo de paciente, utilizando métodos disponibles para la medida y diagnóstico de la HTA.

Por su parte, el farmacéutico comunitario es responsable junto con el médico de primaria de la educación y el correcto uso y administración de los medicamentos.  Se encarga también del seguimiento y detección de los factores de riesgo cardiovascular.

Con grupos de trabajo promueve y refuerza los estilos de vida saludables y demás medidas complementarias,  contribuyendo a la prevención de nuevos factores de riesgo cardiovascular. También realiza la vigilancia ante posibles efectos adversos, falta de adherencia, duplicidad y resultados clínicos negativos asociados a los medicamentos.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Cardiología Javier Zafra Sánchez, Eloy Rueda Calle y Fernando Cabrera Bueno, del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria.

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