martes 07.07.2020

La disponibilidad del farmacéutico ayuda a detectar los STUI en varones

El farmacéutico comunitario es uno de los primeros profesionales de la salud con los que una persona interacciona, lo que puede ser clave a la hora de detectar los primeros síntomas del tracto urinario inferior (STUI) y derivar al médico de Atención Primaria
La disponibilidad del farmacéutico ayuda a detectar los STUI en varones

El diagnóstico de los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) en hombres se realiza, al menos de forma preliminar, a nivel del médico de Atención Primaria y puede requerir de confirmación por parte del urólogo. En opinión de Laura Martín Gutiérrez, farmacéutica del Área de Servicios Asistenciales, Dirección de Innovación y Formación del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, el problema quizás no sea tanto la falta de consenso, sino que los STUI pueden derivarse por múltiples causas, lo que hace que el diagnóstico resulte complejo. En cualquier caso, “la valoración de cuestiones diagnósticas debe realizarse por parte de profesionales de la medicina”.

En este contexto, el farmacéutico, ante dudas del paciente por síntomas que pueden ser indicativos de STUI, debe derivar al especialista y disponer de criterios de derivación consensuados. Es una consideración muy importante para ambos profesionales en beneficio del paciente.

Por eso, es necesario llevar a cabo un trabajo coordinado y multidisciplinar de todos los profesionales implicados (médicos, enfermeras y farmacéuticos) para mejorar el diagnóstico, “pero no solo para conseguir un diagnóstico precoz y la instauración temprana de tratamiento, sino también para mejorar cuestiones relativas al seguimiento del paciente”, apunta la farmacéutica.

Desde la farmacia comunitaria se pueden proporcionar diferentes servicios profesionales farmacéuticos asistenciales que, en colaboración con el resto de profesionales sanitarios, redundarán en la mejora de la calidad de vida de estos pacientes y en, al menos, el retraso de la aparición de complicaciones derivadas de este tipo de síntomas.

Accesibilidad

La accesibilidad de la farmacia comunitaria en nuestro país es bien conocida y no solo en términos de distancias, sino también en amplitud horaria (en muchos casos 24 h) y, sobre todo, en referencia a la disponibilidad, sin necesidad de cita previa, de consulta con un profesional sanitario. Esto va a permitir al farmacéutico comunitario ser uno de los primeros profesionales de la salud con los que una persona interacciona y dar la oportunidad de proporcionar diferentes servicios adaptándolos a las necesidades del paciente en cuestiones relacionadas con los medicamentos y la salud en general.

La relación de confianza que se establece entre el paciente y el farmacéutico facilita conversaciones que, en otros entornos sanitarios, pueden ser más difíciles, especialmente por falta del tiempo deseable en las consultas. Por ello, en la farmacia comunitaria puede ser habitual realizar consultas relacionadas con síntomas que podrían hacer sospechar de STUI, como son la urgencia, aumento de la frecuencia urinaria, nocturia, incontinencia, goteo, chorro débil… En este sentido, la existencia de programas de cribado o detección precoz establecidos por la Administración facilitaría una mejor coordinación y comunicación entre la farmacia comunitaria y Atención Primaria.

Información clara

Por otro lado, la contribución del farmacéutico en el conocimiento de la farmacoterapia, en aquellos pacientes que utilicen tratamiento farmacológico para su STUI, es fundamental. En el momento de la dispensación, el farmacéutico proporcionará, en el caso de que sea la primera vez que se utiliza un medicamento, toda la información necesaria para que el paciente conozca para qué, cómo, cuánto, cuándo y durante cuánto tiempo tiene que utilizarlo para que el paciente conozca así el correcto proceso de uso siguiendo las pautas marcadas por el médico. Igualmente, se valorará el uso de otros medicamentos o la presencia de otros problemas de salud, para considerar los efectos de posibles contraindicaciones e interacciones de relevante evidencia clínica.

En sucesivas dispensaciones, el interés está en valorar si el paciente toma la medicación como se la prescribieron, si es efectiva y segura. En este sentido, es interesante destacar que los farmacéuticos pueden identificar reacciones adversas debidas a la medicación que utiliza el paciente y que pudiera confundirse con la sintomatología de STUI, como puede ser con diuréticos, anticolinérgicos, betabloqueantes, benzodiazepinas…

Adherencia terapéutica

Otro aspecto que resulta de gran importancia y que requiere de un abordaje multidisciplinar es la adherencia terapéutica. En cada dispensación, el farmacéutico puede evaluar la adherencia, e intervenir si fuera necesario mediante distintas estrategias, según si la falta de adherencia sea intencionada, no intencionada o combinada.

Finalmente, otro aspecto que requiere de la colaboración entre todos los profesionales sanitarios es la provisión de información y educación sanitaria sobre medidas higiénico-dietéticas que permitan mejorar, minimizar o incluso retrasar la aparición de determinados síntomas, con la correcta hidratación, reducción de ingesta de líquidos en las horas previas a acostarse, reducir el consumo de cafeína y alcohol, e intentar aguantar la urgencia miccional para aumentar la capacidad de la vejiga.