lunes 21/9/20

Signos de alarma con los que el farmacéutico puede sospechar la presencia de STUI en mujeres

El farmacéutico comunitario por sus conocimientos, cercanía, proximidad, empatía… va a tener un papel muy importante en la detección, derivación y seguimiento del paciente con síntomas del tracto urinario inferior (STUI)
Signos de alarma con los que el farmacéutico puede sospechar la presencia de STUI en mujeres

Pérdidas de orina tras un esfuerzo levantando un peso, riendo, al toser…, que a veces se puede asociar a una necesidad imperiosa de orinar, en ocasiones imposible de refrenar, no dando tiempo ni a llegar al servicio, son los síntomas de alarma de los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) en mujeres, según detalla Javier Chantada, de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC). Además de estos signos, el especialista añade la nocturia y/o frecuencia miccional aumentada.

La consulta que hacen las mujeres con STUI en la farmacia son muy dispares, ya que van desde una crema para dermatitis en la zona genital por las pérdidas, hasta directamente vencer el pudor y la vergüenza para comentar su problema. En este contexto, Chantada hace mención del caso de una mujer que demandaba un jarabe para la tos, ya que le dolía la cabeza y el pecho de tanto toser; preguntándole por si existían escapes de orina, manifestó que con ese problema llevaba años, pero que ya le pasaba a su abuela, su madre y que ahora le tocaba a ella... sin darle más importancia.

Lo más habitual es que los STUI comiencen a partir de la menopausia, donde el déficit estrogénico va a coincidir con un incremento de casos. Sin embargo, “debemos estar atentos a la mujer después del parto, donde son habituales las pérdidas postparto por debilidad del suelo pélvico”, comenta Chantada.

Retraso

Para retrasarlos, la rehabilitación del suelo pélvico en el caso de una incontinencia urinaria de urgencia o mixta es una buena opción, y el reentrenamiento vesical con micciones programadas también puede ser de gran utilidad.

En su opinión, existen otras medidas higiénico-dietéticas que van a ser muy útiles, como la pérdida de peso, adecuar la toma de diuréticos a la vida laboral y personal de la paciente, y reducir la ingesta de agua y alimentos con elevada cantidad de agua, como son las sopas y las infusiones, después de media tarde, para así disminuir idas al baño de noche, evitando posibles caídas y mejorando la calidad del sueño. Realizar ejercicio físico diario acorde a su patología es una buena recomendación.

Chantada indica que “cuando a la paciente le interfiera el STUI en su día a día y afecte a la esfera personal, laboral, de ocio, sexual hay que empezar intervenir”. Para ello, debemos estar expectantes desde la farmacia comunitaria para detectarlos, derivar a su médico de Atención Primaria y posteriormente hacer seguimiento de las medidas acordadas entre la paciente y su médico con el objeto de impactar positivamente en la adherencia de esta paciente.

El farmacéutico comunitario por sus conocimientos, cercanía, proximidad, empatía… va a tener un papel muy importante en la detección, derivación y seguimiento del paciente con STUI, además de incidir positivamente en la adherencia.

“Este papel es si cabe más importante desde la implantación de receta electrónica, ya que posibilita que la paciente renueve su medicación sin la visita presencial al médico y, sin embargo, venga a la farmacia varias veces al mes a retirar su medicación”, concluye Chantada.