lunes 13.07.2020

Propuestas de la industria farmacéutica para hacer frente a la crisis por coronavirus

 

La inversión en investigación y la recuperación de producción deslocalizada, bases para reactivar la economía española

Propuestas de la industria farmacéutica para hacer frente a la crisis por coronavirus

El presidente de Farmaindustria, Martín Sellés, y el vicepresidente Juan López-Belmonte han intervenido este lunes en la cumbre empresarial 'Empresas españolas liderando el futuro', organizada por la CEOE, en la que han destacado la importancia de las compañías farmacéuticas asentadas en España como uno de los sectores estratégicos que pueden contribuir a reactivar la economía del país tras la crisis actual por la pandemia de coronavirus. En este sentido, han detallado una batería de propuestas para generar empleos y aumentar la inversión en investigación y la producción de medicamentos en nuestro país.

Sellés ha manifestado que “gran parte de la población ha podido tomar conciencia de la importancia de contar con sectores industriales estratégicos, como es el de la innovación en medicamentos, que no sólo pueden aguantar mejor el embate de una crisis tan potente, sino que realmente están en condiciones de aportar soluciones para salir de ella al conjunto de la sociedad”.

Por su parte, López Belmonte ha puesto sobre la mesa los cuatro grandes objetivos sobre los que la industria farmacéutica puede ayudar a la reactivación económica de nuestro país.

El primero, actuar sobre el empleo. “Creamos empleo de calidad, altamente cualificado y con contratos indefinidos. Tenemos casi 6.000 personas trabajando en I+D y el 65% de ellas son mujeres –ha dicho-. Entre empleo directo, indirecto e inducido damos ocupación a más de 200.000 personas en España. Este empleo de calidad es el que todos los países quieren crear, porque es el que genera riqueza y resiste mejor las crisis. En las condiciones adecuadas, podemos crecer y proporcionar a nuestro país empleos cualificados, con proyección y vinculados a la innovación”.

La segunda propuesta se basa en incrementar las inversiones industriales creando nuevas plantas de producción en España o modernizando o ampliando las actuales. “Se ha puesto de manifiesto durante esta crisis la necesidad que España y Europa tienen de recuperar producción que se ha ido deslocalizando en países asiáticos en los últimos años. Tan alta dependencia del exterior es un riesgo en un ámbito tan crítico como el del medicamento. Estamos en condiciones de recuperar parte de esa producción perdida, y eso tiene un valor sanitario, pero también económico y social, en tanto que permitiría generar tejido productivo, exportación y empleo en nuestro país”, ha afirmado López-Belmonte.

El tercer objetivo es potenciar las inversiones en investigación básica y clínica e incrementar la colaboración de las compañías farmacéuticas con las instituciones para fortalecer la I+D del país. “Podemos intentar traer a España nuevos centros de investigación básica –ha explicado López-Belmonte-. Nuestro liderazgo en ensayos contra el coronavirus (somos el primer país de Europa en número de ensayos y el cuarto del mundo) es resultado de años de trabajo cooperativo, que nos ha permitido convertirnos en referencia internacional. Partimos de una posición de privilegio en este campo, pero hay margen para crecer. En total, nuestro país invierte en I+D el 1,24% del PIB. Muchos países de nuestro entorno dedican más del 2%, y la media de la UE es el 2,2%. Es evidente que tenemos que mejorar estas cifras, y nosotros podemos ayudar”.

Y el cuarto pilar pasa por crear el entorno adecuado para afrontar mejor futuras pandemias y otras emergencias sanitarias. “El reforzamiento de ese ecosistema de investigación biomédica y de un tejido productivo que añada garantías de producción en nuestro país de determinados medicamentos esenciales es imprescindible para asegurar el fortalecimiento del sistema sanitario público y apuntalar las bases de un modelo capaz de afrontar con garantías nuevas crisis sanitarias”, sostienen los responsables de Farmaindustria.

Marco regulatorio estable

Para poder llevar a la práctica estas propuestas, Farmaindustria reclama una estrategia de país a medio-largo plazo, un entorno regulatorio estable y predecible, sin cambios estructurales unilaterales, es decir, no acordados con la industria. En suma, un marco que facilite al sector definir planes a largo plazo que permitan generar inversiones mantenidas en el tiempo. No puede ser de otro modo en el ámbito del medicamento, cuyo desarrollo implica 10-12 años de trabajo, altos costes (2.500 millones de euros) y mucho riesgo.

Además, es necesaria “una estrategia farmacéutica a largo plazo que parta de la visión del medicamento como inversión, no como gasto; que implique mayor reconocimiento de la innovación y que defienda los derechos de la propiedad industrial, y que vea el impacto positivo que el medicamento y la industria tienen no sólo en el ámbito de Sanidad, sino en los de Industria, Economía, Trabajo o Hacienda”.

Y esto implica también “evitar discriminaciones entre empresas, especialmente aquellas que carezcan de justificación económica, presupuestaria o de bienestar para los pacientes y usuarios de la sanidad pública, o medidas en el sistema de precios de referencia que comprometan la viabilidad económica de muchos medicamentos”.

Inversión rentable

Martín Sellés, que ha defendido una mayor inversión para reforzar el sistema sanitario público, liga este impulso a la inversión en investigación, puesto que no cabe, sostiene, hablar de prestación sanitaria de calidad sin investigación. “En esta crisis –defiende- hemos visto lo importante que es invertir en I+D, en innovación, y cómo la colaboración público-privada nos ayuda a ser más rápidos para encontrar soluciones y más eficientes. No debemos olvidar que la investigación privada en el campo biomédico, la que realizan nuestras compañías, es el mayor dinamizador de la investigación pública. Prácticamente, la mitad de lo que invertimos”.

Ha recordado el liderazgo de las compañías farmacéuticas en la I+D de toda la industria española: “Hemos visto las inversiones que tiene nuestro sector en España, la riqueza que ya hoy genera, y hemos visto también la que podría generar si se dan las condiciones adecuadas. Todos los países compiten por esas inversiones, y tenemos que ser uno de los países ganadores. No siempre tienen que serlo los países del centro y norte de Europa”.

Sellés, como ya hiciera en su comparecencia ante la Comisión para la Reconstrucción, ha insistido hoy en que la industria farmacéutica se ha puesto ya a disposición del Gobierno para trabajar en estas propuestas sin demora, y ha animado al conjunto de la sociedad a ver la oportunidad que el sector salud en general y el del medicamento en particular ofrecen a España: “Hemos visualizado con claridad que el dinero dedicado a sanidad y medicamentos no lo podemos ver como un mero gasto. Lo tenemos que considerar como una inversión que es rentable por su impacto positivo sobre lo sanitario, lo social y lo económico”.