miércoles 27/1/21

En torno al 50% de los hipertensos no están controlados adecuadamente

Conseguir un correcto control de la presión arterial es fundamental para reducir la morbilidad y mortalidad cardiovasculares derivadas de la hipertensión

Investigadores en hipertensión han presentado recientemente los resultados del metaanálisis ATOM con el objetivo de perfilar las recomendaciones recogidas en las guías de manejo de la hipertensión arterial (HTA), para ayudar así al profesional sanitario en la toma de decisiones respecto al mejor tratamiento antihipertensivo para sus pacientes. Un metaanálisis que cuenta con la colaboración de la compañía biomédica Pfizer.

La HTA es una enfermedad con una elevada prevalencia en prácticamente todo el mundo. Concretamente, en nuestro país, más de la mitad de las muertes por causa cardiovascular en población mayor de 50 años son atribuibles a la hipertensión arterial. "Teniendo en cuenta su elevada prevalencia y la tendencia a aumentar debido al progresivo envejecimiento de la población, no es extraño que la hipertensión sea el principal problema de salud crónico atendido en las consultas de atención primaria", ha señalado el doctor Gabriel Coll de Tuero, Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria de la Unidad de Investigación del Instituto Catalán de Salud.

Por este motivo, se ha llevado a cabo el metaanalisis ATOM, que analiza el descenso de presión arterial (PA) atribuible a los medicamentos de uso común en el tratamiento de la HTA. "Conseguir datos fiables de la eficacia antihipertensiva de los principales tratamientos que se utilizan en la práctica diaria, ya sea en forma de monoterapias o de combinaciones de dos medicamentos, resulta fundamental porque facilita que el facultativo elija con criterio el tratamiento más adecuado en función del perfil clínico del paciente", aclara el doctor Alex de la Sierra, Jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Mutua Terrassa y Profesor de Medicina de la Universidad de Barcelona.

En este sentido, los expertos coinciden en señalar la importancia de un tratamiento adecuado para cada paciente ya que, tal y como apunta el doctor Marco A. Paz Bermejo, Cardiólogo del Hospital de Santa Caterina y Profesor asociado de cardiología en la Universidad de Gerona, "actualmente, en torno al 50% de los hipertensos no presentan un adecuado control. Para que se pueda lograr una reducción de la morbilidad y mortalidad cardiovasculares derivadas de la HTA es necesario conseguir un correcto control de la presión arterial; por ello -continúa el especialista- es indispensable instaurar un tratamiento suficientemente eficaz que pueda conseguir el objetivo terapéutico".

El tratamiento de la HTA no sólo compete a cardiólogos, sino que es un manejo multidisciplinario que incluye también a nefrólogos, médicos de familia, internistas o endocrinos. Una vez que el profesional sanitario confirma que un paciente precisa de tratamiento antihipertensivo, le es de gran ayuda conocer el descenso de su presión arterial, qué puede esperar obtener con un determinado medicamento o con una combinación. Por ello, los expertos señalan que cualquier herramienta que les facilite la elección del medicamento en función del descenso necesario de la presión arterial del paciente les será de gran ayuda tanto a ellos como al propio paciente, ya que la adherencia al tratamiento mejora si se efectúan pocos cambios en la pauta prescrita después de los primeros seis meses.

Sobre el metaanálisis ATOM

El metaanálisis ATOM examina el descenso de la presión arterial (PA) imputable a los medicamentos de uso común en el tratamiento de la HTA, teniendo en cuenta las variables más relevantes en la práctica clínica, mediante una meta-regresión bayesiana. También valora la existencia de características clínicas asociadas a un mayor o menor descenso de la PA con el uso de dichos medicamentos.

Se revisaron un total de 798 estudios, de los que 228 cumplieron las condiciones para su análisis. Ello supone un total de 593 brazos de tratamiento, con 70.924 pacientes incluidos en los mismos. Se han excluido los ensayos realizados en un número pequeño de pacientes, con una duración de tiempo inferior a las 8 semanas o aquellos que no cumplen unos criterios de calidad previamente establecidos.