Las causas de los errores en medicación son debidas a fallos en la prescripción, la dispensación, la administración y la documentación. Estos errores se ven favorecidos, en ocasiones, por una escritura poco legible o a una escasa información sobre la dosificación y la frecuencia de su uso, según indica el Comité de Calidad Asistencial y Seguridad en el Paciente de la Asociación Española de Pediatría.