Dieta y demencia

11 de noviembre de 2021

El riesgo de demencia es tres veces mayor si la dieta es baja en frutas, verduras, alubias y té

verduras enfermedades cardiacas

A medida que las personas envejecen, la inflamación de su sistema inmunitario aumenta, dañando las células. Un nuevo estudio muestra que las personas que consumen una dieta antiinflamatoria que incluye más frutas, verduras, alubias y té o café, tienen un menor riesgo de desarrollar demencia más adelante en la vida, según un estudio publicado en la edición online ‘Neurology’, la revista médica de la Academia Americana de Neurología.

La dieta es un factor del estilo de vida que se puede modificar, y podría desempeñar un papel en la lucha contra la inflamación, una de las vías biológicas que contribuyen al riesgo de demencia y deterioro cognitivo más adelante en la vida.

El estudio analizó a 1.059 personas de Grecia con una edad media de 73 años que no padecían demencia. Cada persona respondió a un cuestionario sobre la frecuencia de los alimentos que se suele utilizar para determinar el potencial inflamatorio de la dieta de una persona.

Aumento del riesgo de demencia

Los investigadores hicieron un seguimiento de cada persona durante una media de tres años. En el transcurso del estudio, 62 personas, o el 6%, desarrollaron demencia. Las personas que desarrollaron demencia tenían puntuaciones medias de -0,06, en comparación con las puntuaciones medias de -0,70 de los que no desarrollaron demencia.

Tras ajustar la edad, el sexo y la educación, los investigadores descubrieron que cada aumento de un punto en la puntuación de inflamación de la dieta se asociaba con un aumento del 21% en el riesgo de demencia. En comparación con el tercio inferior de los participantes que consumían la dieta menos inflamatoria, los que estaban en el tercio superior tenían tres veces más probabilidades de desarrollar demencia.

“Nuestros resultados nos acercan a la caracterización y medición del potencial inflamatorio de las dietas de las personas –resalta Scarmeas–. Eso, a su vez, podría ayudar a informar sobre recomendaciones dietéticas más adaptadas y precisas y otras estrategias para mantener la salud cognitiva”.