El té reduce el riesgo de diabetes de tipo 2

19 de septiembre de 2022

Beber mucho té puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2, según un estudio en más de un millón de personas

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Una revisión sistemática y un metaanálisis de 19 estudios de cohortes en los que participaron más de un millón de adultos de ocho países concluye que el consumo moderado de té negro, verde u Oolong está relacionado con un menor riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2.

Los resultados, que se presentan en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) que se celebra este año en Estocolmo (Suecia), sugieren que beber al menos cuatro tazas de té al día se asocia a un riesgo un 17% menor de padecer diabetes tipo 2 en un periodo medio de 10 años.

“Nuestros resultados son interesantes porque sugieren que la gente puede hacer algo tan sencillo como beber cuatro tazas de té al día para reducir potencialmente el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2”, afirma el autor principal, Xiaying Li, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Wuhan (China).

Aunque hace tiempo que se sabe que beber té con regularidad puede ser beneficioso para la salud debido a los diversos compuestos antioxidantes, antiinflamatorios y anticancerígenos que contiene, no está tan clara la relación entre el consumo de té y el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Hasta ahora, los estudios de cohorte y los metaanálisis publicados han informado de resultados inconsistentes.

Estudio de cohortes y un metaanálisis

Para resolver esta incertidumbre, los investigadores realizaron un estudio de cohortes y un metaanálisis de dosis-respuesta para definir mejor la relación entre el consumo de té y el riesgo futuro de DMT.

En primer lugar, estudiaron a 5.199 adultos (2.583 hombres y 2.616 mujeres) sin antecedentes de DMT (con una edad media de 42 años) de la Encuesta de Salud y Nutrición de China (CHNS), que fueron reclutados en 1997 y seguidos hasta 2009. La CHNS es un estudio prospectivo multicéntrico que analiza la economía, los aspectos sociológicos y la salud de los residentes de nueve provincias.

Al principio, los participantes rellenaron un cuestionario sobre la frecuencia de comidas y bebidas y proporcionaron información sobre factores del estilo de vida, como el ejercicio regular, el tabaquismo y el consumo de alcohol. En total, 2.379 (46%) participantes declararon beber té, y al final del estudio, 522 (10%) participantes habían desarrollado T2D.

Tras ajustar los factores que se sabe que están relacionados con un mayor riesgo de T2D, como la edad, el sexo y la inactividad física, los investigadores descubrieron que los bebedores de té tenían un riesgo similar de desarrollar T2D en comparación con los no bebedores. Y los resultados no cambiaron significativamente cuando se analizaron por edad y sexo, o cuando se excluyeron los participantes que desarrollaron diabetes durante los primeros 3 años de seguimiento.

En el siguiente paso del estudio, los investigadores hicieron una revisión sistemática de todos los estudios de cohortes que investigaban el consumo de té y el riesgo de T2D en adultos (de 18 años o más) hasta septiembre de 2021. En total, se incluyeron en el metaanálisis de dosis-respuesta 19 estudios de cohortes con 1.076.311 participantes de ocho países.

Se analizó el impacto potencial de los diferentes tipos de té (té verde, té oolong y té negro), la frecuencia de consumo de té (menos de 1 taza al día, 1-3 tazas al día y 4 o más tazas al día), el sexo (masculino y femenino) y la ubicación del estudio (Europa y América, o Asia), en el riesgo de T2D.

Resultados del estudio

En general, el meta-análisis encontró una asociación lineal entre el consumo de té y el riesgo de T2D, con cada taza de té consumida al día reduciendo el riesgo de desarrollar T2D en alrededor de un 1%. En comparación con los adultos que no beben té, los que beben de 1 a 3 tazas diarias reducen el riesgo de T2D en un 4%, mientras que los que consumen al menos 4 tazas diarias reducen el riesgo en un 17%.

Las asociaciones se observaron independientemente del tipo de té que bebían los participantes, de si eran hombres o mujeres, o del lugar en el que vivían, lo que sugiere que puede ser la cantidad de té consumido, más que cualquier otro factor, lo que desempeña un papel importante.

“Aunque hay que seguir investigando para determinar la dosis exacta y los mecanismos que subyacen a estas observaciones, nuestros resultados sugieren que beber té es beneficioso para reducir el riesgo de diabetes de tipo 2, pero sólo en dosis altas (al menos 4 tazas al día)”, señala Li.

Según afirma, “es posible que determinados componentes del té, como los polifenoles, reduzcan los niveles de glucosa en sangre, pero puede ser necesaria una cantidad suficiente de estos compuestos bioactivos para que sean eficaces. También puede explicar por qué no encontramos una asociación entre el consumo de té y la diabetes de tipo 2 en nuestro estudio de cohorte, porque no observamos un mayor consumo de té”.

El té oolong es un té tradicional chino que se elabora a partir de la misma planta con la que se hacen los tés verde y negro. La diferencia estriba en cómo se procesa el té: al té verde no se le permite oxidarse mucho, al té negro se le permite oxidarse hasta que se vuelve negro, y al té oolong se le oxida parcialmente.

A pesar de los importantes resultados, los autores señalan que el estudio es observacional y no puede demostrar que el consumo de té reduzca el riesgo de T2D, pero sugiere que es probable que contribuya. Además, los investigadores señalan varias advertencias, como que se basaron en evaluaciones subjetivas de las cantidades de té consumidas y que no pueden descartar la posibilidad de que otros factores fisiológicos y de estilo de vida puedan haber afectado a los resultados.