El trasplante de microbiota materna puede ayudar a restaurarla en los bebés con riesgo de diabetes

22 de julio de 2021

Los resultados sugieren que los recién nacidos que corren el riesgo de padecer diabetes de tipo 1 debido a que su microbioma se ha visto alterado

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Los recién nacidos con riesgo de padecer diabetes de tipo 1 por haber recibido antibióticos podrían recuperar sus microorganismos intestinales con un trasplante fecal materno, según un estudio de la Universidad de Rutgers, en Estados Unidos, y publicado en la revista ‘Cell Host & Microbe’.

Los resultados sugieren que los recién nacidos que corren el riesgo de padecer diabetes de tipo 1 debido a que su microbioma –los billones de microorganismos beneficiosos que hay en nuestro cuerpo– se ha visto alterado, pueden revertir la enfermedad mediante el trasplante de microbiota fecal de su madre a su tracto gastrointestinal una vez finalizado el tratamiento con antibióticos. La diabetes de tipo 1 es la enfermedad autoinmune más frecuente en la infancia.

«Nuestro trabajo anterior ha demostrado que exponer a los animales jóvenes a los antibióticos perturba el microbioma, lo que puede cambiar la inmunidad asociada a la edad y la inflamación específica de los órganos, aumentando el riesgo de enfermedades inmunomediadas», explica el coautor Martin Blaser, director del Centro de Biotecnología y Medicina Avanzada de Rutgers.

Se les administró un trasplante de microbiota materna

El estudio comparó los modelos experimentales que fueron expuestos a antibióticos entre los días 5 y 10 de vida y a los que se les administró un trasplante de microbiota materna hasta una semana después, y los que no. Los investigadores descubrieron que a los ratones a los que se les hizo el trasplante se les restableció parcialmente el microbioma y el riesgo de diabetes volvió al nivel de referencia.

«Los modelos expuestos a los antibióticos tenían la expresión de genes indicadores en su pared intestinal demasiado alta o demasiado baja, pero el trasplante la devolvió casi a los niveles originales y restauró las vías metabólicas –apunta el coautor Xue-Song Zhang, profesor asistente de investigación en el Centro de Biotecnología y Medicina Avanzada de Rutgers–. Pudimos identificar grupos de genes que volvieron a la normalidad tras el trasplante como si los ratones nunca hubieran recibido los antibióticos».