La falta de adherencia terapéutica se debe contemplar en la evolución de la enfermedad

5 de septiembre de 2022

La buena comunicación entre médico, farmacéutico y paciente es imprescindible para garantizar la adherencia terapéutica y que la enfermedad evolucione adecuadamente

La falta de adherencia terapéutica se debe contemplar en la evolución de la enfermedad

La adherencia terapéutica es clave en la respuesta al tratamiento. En este escenario hay que tener en cuenta una serie de factores ajenos al paciente. Un buen diagnóstico y una fácil posología influyen en un correcto cumplimiento terapéutico. Tan importante es el cumplimiento de los tratamientos farmacológicos, como el seguimiento de las recomendaciones y la adopción de cambios de estilo de vida.

Una mala adherencia al tratamiento y una falta de cumplimiento se relacionan con una menor eficacia, un mayor número de recaídas, progresión y complicaciones, con un aumento de coste para el sistema sanitario.

Evolución de la enfermedad

Es importante contemplar la falta de adherencia terapéutica en la evolución de la enfermedad y, por tanto, la respuesta del paciente.

La falta de adherencia se puede deber a factores socioeconómicos, a fallos en el seguimiento por el sistema sanitario o incluso por la patología en sí del paciente. La actitud ante la enfermedad y la interacción del paciente con el profesional sanitario influye en la respuesta del paciente ante su pauta terapéutica.

Servicios profesionales de farmacéuticos

La farmacia comunitaria, en general, y el farmacéutico comunitario, en particular, están evolucionando hacia el desarrollo de servicios profesionales de farmacéuticos asistenciales, entre los que se encuentra la adherencia terapéutica.

En este contexto, es el farmacéutico, mediante su intervención, el que colabora activamente con el paciente para que de forma voluntaria siga las recomendaciones de los profesionales sanitarios, siguiendo unos hábitos higiénico-dietéticos y un estilo de vida adecuado. Para ello existen unas guías que lo han definido adecuadamente y protocolizado, y que es importante que el paciente las siga tal y como se las comenta el profesional sanitario.

Guías para el paciente

Gracias a estas guías el paciente se puede sentir más respaldando y reforzado, lo que garantiza la adherencia. Por eso, que la respuesta del paciente sea la adecuada, es clave para minimizar los posibles efectos secundarios.

La comunicación con el paciente necesaria para valorar el tratamiento. Cualquier mínimo efecto secundario debe ser comunicado al médico, al igual que el abandono, reacciones adversas u otras circunstancias.

Seguimiento

El médico y el farmacéutico juegan un papel muy importante en el seguimiento y evolución de la patología de cada paciente, sobre todo en enfermedades crónicas como diabetes, colesterol o hipertensión.

El paciente debe ser consciente de su patología. Una buena comunicación entre médico, farmacéutico y paciente es clave para que la patología evolucione adecuadamente.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina Interna Eduardo Cifuentes Diaz, en Cardiología Lucas Cano Calabria y Pedro Cabeza Lainez, y en Medicina General Luciano López Fonseca, Jesús Galvez Reina y Francisco Javier Lucena Ortega, de Jerez de la Frontera, Cádiz.