Fruta y salud mental

28 de septiembre de 2021

Los niños que comen más fruta y verdura tienen mejor salud mental

Fruta y salud mental

Los niños que siguen una mejor dieta, repleta de frutas y verduras, tienen un mayor bienestar mental, según una nueva investigación de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, publicada en la revista ‘BMJ Nutrition Prevention & Health’.

Un nuevo estudio es el primero que investiga la relación entre la ingesta de frutas y verduras, la elección de desayunos y comidas y el bienestar mental de los escolares del Reino Unido y muestra cómo el consumo de más fruta y verdura está relacionado con un mayor bienestar, sobre todo entre los alumnos de secundaria. Además, los niños que consumen cinco o más raciones de fruta y verdura al día obtienen las puntuaciones más altas en cuanto a bienestar mental.

Así, subraya que, “mientras que los vínculos entre la nutrición y la salud física son bien conocidos, hasta ahora no se sabía mucho sobre si la nutrición desempeña un papel en el bienestar emocional de los niños. Así que nos propusimos investigar la asociación entre las elecciones dietéticas y el bienestar mental entre los escolares”, explica.

Hábitos alimentarios

La profesora Welch resalta que, “en cuanto a la nutrición, descubrieron que sólo una cuarta parte de los niños de secundaria y el 28% de los de primaria declararon comer las cinco frutas y verduras recomendadas al día, y algo menos de uno de cada diez niños no comía ninguna fruta o verdura.

“Más de uno de cada cinco niños de secundaria y uno de cada diez de primaria no desayunaban. Y más de uno de cada 10 niños de secundaria no almorzaba”, recuerda.

El doctor Richard Hayhoe, también de la Facultad de Medicina de Norwich de la UEA, resalta que comprobaron “que comer bien se asociaba a un mayor bienestar mental en los niños, y que entre los niños de secundaria en particular, existía una relación muy fuerte entre el consumo de una dieta nutritiva, repleta de frutas y verduras, y un mayor bienestar mental“.

“También descubrimos que los tipos de desayuno y almuerzo que tomaban los alumnos de primaria y secundaria también estaban significativamente relacionados con el bienestar –continúa–. Los niños que tomaban un desayuno tradicional experimentaban un mayor bienestar que los que sólo tomaban un bocadillo o una bebida, pero los niños de secundaria que tomaron bebidas energéticas para desayunar tuvieron puntuaciones de bienestar mental especialmente bajas, incluso más bajas que las de los niños que no desayunaron en absoluto.

“Otro dato interesante que descubrimos fue que la nutrición tenía tanta o más repercusión en el bienestar que factores como ser testigo de discusiones habituales o de violencia en el hogar” apostilla.