Lupus y consejo farmacéutico 

26 de noviembre de 2021

Cinco millones de personas en el mundo, en su gran mayoría mujeres (90%), padecen lupus, una enfermedad autoinmune crónica

lupus

El sistema inmunitario está diseñado para combatir las sustancias ajenas o extrañas al cuerpo. En las personas con lupus, el sistema inmunitario ataca al propio organismo y puede dañar por error órganos sanos como el corazón, los pulmones, los riñones, la piel o, incluso, el cerebro. El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) es el tipo de lupus más común y que la mayoría de las personas identifica como “lupus”.

Desde la farmacia, la intervención del farmacéutico para ayudar a las personas con lupus se basa en tres puntos clave: el sistema de defensa antioxidante, el sistema de defensa inmunitario y la aportación del farmacéutico como profesional de la salud experto en el medicamento.

Reforzar el sistema antioxidante 

El lupus, al tratarse de una enfermedad inflamatoria, genera gran cantidad de radicales libres, consumiendo nuestros antioxidantes, que hay que recuperar. Para reforzar el sistema antioxidante y que “esté en forma” es básico llevar una alimentación sana y equilibrada, seguir hábitos de vida saludable (realizar actividad física de bajo impacto, por ejemplo), controlar el descanso y evitar el estrés.

Desde la farmacia, el farmacéutico puede ayudar a la persona con lupus a no “malgastar” el sistema antioxidante, es decir, reducir al máximo la aportación externa de radicales libres y no acabar con las reservas de antioxidantes. Para ello, puede aconsejar no sumar más radicales libres protegiéndose del sol, no fumando ni consumiendo sustancias tóxicas, además de utilizando productos para pieles sensibles de venta en la farmacia.

Proteger el sistema inmune 

Se logra proteger el sistema inmune reforzando los principales puntos de contacto entre el sistema inmune y el exterior. Estos puntos a reforzar serían la piel (mediante protección solar), la boca (higiene correcta), el pulmón (evitando las infecciones respiratorias), el intestino y la salud intestinal (logrando el correcto equilibrio intestinal) y el hígado (depuración).

En las personas con lupus, el nivel de anticuerpos (defensas) está elevado, dispuestos a “atacar” a los antígenos invasores. Por ello, es clave no disparar el sistema inmune. El sol sin protección activa la reacción rápida de los anticuerpos, semejante a como sucede con la alergia. También pueden ser “disparadores” los cosméticos no antialérgicos, el uso de piercings o los tatuajes.

Desde la farmacia, el farmacéutico debe recordar la importancia de protegerse del sol siempre. Es importante recordar al paciente que consulte el índice UV antes de salir de casa para protegerse de la radiación. El índice UV es un indicador de la intensidad de radiación ultravioleta proveniente del sol en la superficie terrestre en una escala que comienza en 1 y que llega hasta el 11+. Podemos consultarlo en cualquier aplicación meteorológica desde el teléfono móvil.

  • UV 1 y UV2: no requiere protección, puede estar seguro en el exterior.
  • UV3, UV4, UV5, UV6, UV7: requiere protección, hay que buscar la sombra durante las horas del mediodía. Usar camisa, protección solar y sombrero.
  • UV8, UV9, UV10 y UV11+: extra protección, hay que evitar estar en el exterior durante las horas del mediodía. Buscar una sombra. Indispensable usar camisa, protector solar y sombrero.

Piel, cómo protegerla con seguridad 

El FPS del fotoprotector debe escogerse en función del tipo de piel y seleccionar el filtro adecuado. Si el índice UV es alto o medio y se va al aire libre debe escogerse filtro físico. La aplicación debe ser generosa (ver regla de las nueve cucharillas de café). La primera aplicación debe realizarse en casa, 20 minutos antes de salir. Una vez en el exterior, repetir a los 15 minutos de exponerse al sol y cada dos horas. Reaplicar al salir del agua, sudar, secarse… Si es posible, se aconseja añadir ropa con protección UVB, ponerse gafas con marca “CE UV protec” y pamela, gorra o sombrero. Si usamos sérum antioxidante, aplicar antes de la crema, y si se usa maquillaje, que sea con factor de protección solar.

El FPS indica la protección UVB, pero debe indicar el FP frente a UVA dentro de un círculo. De no ser así, no protege adecuadamente frente a UVA. Además, debe leerse en la leyenda “protección de amplio espectro”, que es la capacidad de proteger de manera uniforme frente a toda la radiación UVB y UVA.

Los fotoprotectores de venta en farmacias garantizan la fotoestabilidad del producto durante dos horas, a diferencia de los adquiridos en otros canales, que solo ofrecen 30 minutos de fotoestabilidad. Las cremas solares en la farmacia están bajo control dermatológico y tienen en cuenta factores como la ecotoxicidad, es decir, que sean biodegradables y no tóxicos para organismos, que no sean bioacumulables.

Higiene bucal y lupus

Comemos una tonelada de alimentos y bebemos 750 litros de agua al año. La higiene bucal es clave para reducir la placa bacteriana, la inflamación y prevenir infecciones, evitando problemas comunes como aftas, gingivitis o sequedad bucal.

Es importante cuidar la higiene diaria y esta es un área de la salud en la que el farmacéutico tiene mucho que aportar. Puede aconsejar a los usuarios en general y a las personas con lupus sobre cepillos manuales, pastas de dientes, cepillos interproximales, colutorios, etc. Sin SLS, con CPC y sobre tratamientos de aftas (para desinfectar y proteger) y sequedad bucal.

Dejar de fumar y proteger los pulmones

Respiramos 20.000 litros de aire cada día. A través de los pulmones se ponen en contacto los contaminantes ambientales (el tabaco, la polución, los productos químicos del hogar…) con las defensas del organismo. Una parte de todos esos contaminantes se mezclan con la saliva y pasan al intestino, donde también se ponen en contacto con las defensas. Desde la farmacia, el profesional farmacéutico puede ofrecer el servicio de deshabituación tabáquica.

Regla de las nueve cucharillas de café

La regla de las nueve cucharillas de café nos ayuda a saber la cantidad adecuada de fotoprotector a aplicar para protegernos con seguridad. La unidad de medida es la cucharilla. Hay que poner una en cada brazo, dos en cada pierna, dos en el tronco, una en la cara (y una más para la calva).

Prevenir la sobrecarga hepática 

El uso de depurativos hepáticos adecuados puede ayudar a prevenir la sobrecarga hepática causada por diversos tóxicos (metales pesados, endotoxinas intestinales, hormonas, pesticidas, polución, medicación…) y el uso de prebióticos y probióticos mejorar la permeabilidad intestinal.

Mejorar el funcionamiento intestinal 

El intestino es una estructura delicada y fina, recubierta por una capa de moco, que a su vez está recubierto por la flora intestinal. Extendido, el intestino es el tamaño de una pista de tenis. Si no funciona bien, sustancias tóxicas, flora intestinal y restos de alimentos no digeridos completamente pueden pasar a la sangre. Si pasan, activan el sistema inmune y provocan inflamación intestinal, que a su vez incrementa la permeabilidad, provocando más inflamación.

Para proteger la mucosa intestinal hay que cuidar la flora tomando alimentos ricos en fibra, que favorecen su crecimiento y mantenimiento; y alimentos crudos (fibra soluble) integrales. Igualmente se puede cuidar la flora intestinal tomando prebióticos y probióticos, preferentemente ricos en glutamina, para conservar y reparar la pared intestinal dañada por las inflamaciones. Igualmente hay que cuidar la membrana, evitando alimentos que afecten al tránsito intestinal correcto (irritantes, laxantes, picantes…).

Sistema de defensa: profesional sanitario 

Desde la farmacia, el farmacéutico fomenta los hábitos de vida saludable, da consejo nutricional, proponiendo al paciente con lupus los complementos alimenticios más adecuados y con garantía de calidad.

Por lo que respecta al cuidado corporal, juega un papel clave en salud bucal, dermatológica y belleza. Su función informativa es esencial, aprovechando su capilaridad, accesibilidad y confianza de la población.

También ayuda a los pacientes con lupus a verificar las informaciones existentes en la red, contrastando la información.

Realiza igualmente SPD en casos de tomas de comprimidos numerosas o complicadas.

Como experto en el medicamento, facilita información sobre su uso correcto, efectos secundarios, controla las prescripciones, especialmente cuando el paciente no está diagnosticado, visita a diferentes médicos o sale del ingreso. En el caso de las personas con lupus es común tomar hierro para las anemias o caída capilar, por lo que también realiza recomendación sobre esto. Es importante no superar las dosis de hierro químico recetado, puesto que en exceso es fuente de radicales libres. Si se toma hierro químico cundo existe inflamación se produce una reacción que libera aún más radicales libres que hacen que esta aumente.

Alimentos para proteger el sistema inmune

Ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6 

Son imprescindibles para la vida y el cuerpo no puede fabricarlos.

  • Los ácidos grasos omega 3 son antiinflamatorios, facilitan la circulación, bajan el dolor y modulan el sistema inmunitario (ALA, EPA y DHA). Los pescados azules pequeños y el krill son fuente de EPA y DHA.
  • Los ácidos grasos omega 6 son pro inflamatorios, empeoran la circulación, potencian el dolor y además son estimulantes del sistema inmune. Los aceites vegetales de girasol, palma y maíz son fuentes de omega 6. También se encuentran en derivados lácteos y carne alimentada con semillas y granos (trigo, maíz y soja).

Ácidos grasos NO esenciales

El más común es el oleico, omega 9. Está en el aceite de oliva de primera extracción en frío. Por ello, se aconseja utilizar aceite de oliva en crudo. Es antioxidante e impide la rápida absorción de los azúcares, disminuye la secreción de insulina, con influencia inflamatoria.

 Grasas hidrogenadas

Se producen a partir de aceites ricos en omega 6 (palma, semillas…). Es importante consultar las etiquetas de los alimentos y no tomar si pone “aceite vegetal parcialmente hidrogenado”.

Azúcares o hidratos de carbono

La dieta rica en azúcares refinados es inflamatoria. Los encontramos en arroz, pasta, harinas, dulces, cereales, etc. La insulina provoca la producción de sustancias pro inflamatorias que afectan a la membrana intestinal y a su permeabilidad. Es importante usar solo azúcares integrales.

Lácteos

Limitar la leche de vaca por su riqueza en omega 6 (pro inflamatorios) y por el tipo de proteínas, caseína de la vaca, que también es pro inflamatoria. Controlar el calcio y la vitamina D, ya que al limitar los lácteos y no tomar el sol puede aparecer osteoporosis y ser necesario complementar con vitamina k2.

Proteínas

Las carnes rojas son fuente de hierro y ricas en ácidos grasos omega 6, pro inflamatorios y fuente de radicales libres. Las carnes blancas como el pollo, el pavo, el conejo, al ser bajas en grasas, frenan la producción de insulina (pro inflamatoria). Es mejor sustituir las carnes rojas por las blancas o bien por legumbres, siempre combinadas con cereales integrales. Es importante mantener una proporción de cuatro gramos de azúcares no refinados por tres gramos de proteínas. Si hay afectación renal, común en el lupus, hay que controlar con el médico la cantidad de proteínas que se consumen.

Frutas y verduras

Las frutas con colores diferentes son clave, cuantos más colores, más antioxidantes diferentes. Cuanto más antioxidantes se toman juntos, más se potencian. Las verduras, de diferentes verdes, puesto que aportan diferentes minerales, vitamina D, fibra (prebiótico) y también antioxidantes.

Especies

Las especies son todas potentes antioxidantes. Pueden utilizarse en el aliño diario, mezclándolas y variándolas. Son especialmente relevantes la canela y la cúrcuma. La canela retarda la absorción de azúcares, limitando así la secreción de insulina (pro inflamatoria). La cúrcuma no aporta sabor, solo un ligero color amarillo (curry), es una de las que aporta más antioxidantes.