Manchas en la piel

31 de agosto de 2022

La exposición solar y el paso del tiempo, principales factores para la aparición de manchas en la piel, según expertos

El doctor Miguel Sánchez Viera, coordinador del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET), de la Asociación Española de Dermatología (AEDV), advierte de que “tanto el paso del tiempo como la exposición a radiación UV son los factores más habituales a la hora de que las manchas cutáneas hagan su aparición”.

Tal y como explica, existen dos tipos: las vasculares y las pigmentadas. “Las primeras se deben a problemas de vascularización, mientras que las segundas tienen su origen en una acumulación de melanina (nevus, pecas, léntigos, melasma y cicatrices hiperpigmentadas)”, comenta.

Así, para ralentizar su aparición, recuerda la importancia de la prevención mediante la fotoprotección. Como explica el doctor Josep González Castro, también del GEDET, “hay que exponerse al sol de manera responsable, ya que el bronceado es la reacción del organismo a una agresión y un aviso de que las células de la piel producen más pigmentos tras sufrir una lesión”.

Además, es necesario evitar las horas de máxima radiación (entre las 12 y las 16 horas), exponerse de forma progresiva, llevar gafas de sol y utilizar siempre un fotoprotector de índice alto (los hay específicos para pieles pigmentadas) aplicándolo de forma generosa y cada dos horas (aunque el día esté nublado), ya que el agua, el sudor y el ronce de la toalla disminuyen el nivel de protección.

Si se toma algún medicamento que pueda causar fotosensibilidad, hay embarazo o se ha pasado por un tratamiento cutáneo, es importante extremar las precauciones. “Es preferible aplicar el protector media hora antes y no prescindir de él aunque la piel esté ya bronceada”, según el doctor González Castro.

“En cuanto a ingredientes incluidos en fórmulas cosméticas a la hora de prevenir está la vitamina C, la E y la niacinamida. Deben ser prescritos por un dermatólogo, ya que el tiempo de uso y la dosis varía según la piel”, recuerda.

El diagnóstico, fundamental

Por otro lado, el diagnóstico es “fundamental” para diferenciar si una mancha es benigna, potencialmente maligna o maligna, y por ello el diagnóstico debe ser realizado por un dermatólogo, quien posee las herramientas para poder realizarlo.

“La dermatoscopia digital es la más precisa, ya que consigue hacer una imagen microscópica que permite ver cualquier anomalía en las manchas imposibles de visualizar con el ojo humano, además de poder almacenarlas para ver si aparece algún cambio que nos indique que deba vigilarse o extirparse”, comenta Sánchez Viera.

Por otro lado, también es muy importante la autoexploración. La regla del ABCDE es la más eficaz: A de asimetría, B de bordes irregulares, C de color, D de diámetros (más de 6 milímetros) y E de evolución. “Y, por supuesto, acudir al dermatólogo de forma periódica y si se observa algún cambio en alguna de las manchas, con el objetivo de descartar un posible cáncer de piel”, explica el doctor Sánchez Viera.

En cuanto a los tratamientos, destacan tres: el láser, el peeling y la cosmética. En cuanto al láser, la doctora Isabel del Campo explica que este actúa sobre las zonas oscurecidas, fragmentando los pigmentos.

“Estos se van reduciendo con cada sesión y se expulsan por el organismo a través del sistema linfático. La mayoría de las manchas se pueden eliminar sin dejar rastro”, comenta. Los más apropiados para las manchas que más trata el dermatólogo, léntigos solares y seniles, son, según la experta, “los de Alejandrita; también los de CO2 o Erbio fraccionados, pero estos pueden provocar más daño en tejidos adyacentes”.

La luz pulsada intensa es efectiva, aunque se precisan más sesiones. Si se trata de melasma, marcas de acné o hiperpigmentaciones postinflamatorias, “lo habitual es combinar varios tipos de láser”, comenta. Por otro lado, el tratamiento con láser para manchas es seguro si se emplea la tecnología adecuada y es prácticamente indoloro. En algunos casos, como el melasma o marcas de acné, se complementa con peeling y/o cosméticos.

En cuanto a los efectos secundarios, cabe destacar que suelen aparecer costras superficiales que desaparecen en 5-7 días, dejando una posible rojez durante 4-7 semanas. “En ese tiempo hay que evitar la exposición solar”, advierte. En cuanto al número de sesiones, en algunos casos bastará una sesión, mientras que en otros harán falta más.

Por su parte, el peeling permite forzar la renovación celular en la epidermis, y por tanto sustituir las células con mucha cantidad de melanina por otras. A la vez, aporta una mejoría de la piel en textura y en luminosidad.

Según el doctor Vicent Alonso, dermatólogo miembro del GEDET, es la técnica de elección para las manchas hormonales como el melasma, y puede ser útil para otras como los léntigos solares. “Para el melasma, se usa ácido salicílico, alfa hidroxiácidos, ácido retinoico, tranexámico o combinaciones de los mismos”, explica.

Casi siempre estos ácidos se combinan con agentes despigmentantes con la hidroquinona, el ácido kójico, la vitamina C y otros. En el caso de los léntigos, se usa el ácido tricloroacético, aunque el láser es más efectivo. Para las pigmentaciones asociadas al envejecimiento, está la opción de combinar alfa hidroxiácidos o el ácido retinoico.

“Aunque la mejoría puede ser completa con el peeling, la tendencia del melasma es a volver a aparecer, pero podemos controlarlo con tratamiento de mantenimiento. Lo mismo ocurre con los léntigos con las sucesivas exposiciones solares si no hay una adecuada fotoprotección”, añade el doctor Alonso.

En lo que respecta a los efectos secundarios, es preciso destacar un mayor o menor pelado y rojez más o menos intensa en función del ‘peeling’ que puede durar entre 5 y 12 días. Por ello, conviene hidratar, usar cremas despigmentantes y fotoproteger. También se recomienda dejarlo para época con menos sol. Suelen hacer falta entre 3 y 10 sesiones, según cada caso.

En cuanto a la cosmética, los dermatólogos destacan que la hidroquinona, el retinol, el ácido kójico y el ácido tranexámico son los activos “más estudiados, efectivos y utilizados en el tratamiento de las manchas”. Con todo, recuerdan la necesidad de que sean recomendados por un especialista en dermatología.