Mayores ventas no es sinónimo de ser más rentable

19 de diciembre de 2022

Claves para optimizar el stock y la facturación

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Controlar el stock es uno de los factores más importantes para la rentabilidad de una oficina de farmacia. Y también de los más complejos. De ahí que muchos se pregunten cuál es la mejor forma de gestionarlo y cuánto tiene que facturar para que la farmacia sea rentable.

Enrique Linares Melero, asesor fiscal de COFM Servicios 31, explica que “cada farmacia es un mundo y, el hecho de que facture más no significa que tenga mayores porcentajes de rentabilidad, aunque sí mayores beneficios. No obstante, estos dependerán de los márgenes comerciales y de los gastos fijos”.

¿Cuál es el ideal de stock?

Linares explica que, si bien se podría pensar que a menor stock mayor rentabilidad por ventas, “hay que pensar que el stock se relaciona con la satisfacción del cliente, por lo que debemos procurar que se cubran sus demandas, pero sin excederse”. Es decir, “no es más rentable la oficina de farmacia que genere mayores ventas, sino la que equilibra la rotación mediando entre su inversión de stock y las ventas brutas”, matiza el experto.

En qué repercute una buena gestión del stock

Linares aclara que “ayuda a prevenir las caducidades de las mercancías, controlar mejor lo que compras a un determinado laboratorio, es decir, no le compras más de lo que necesitas. Por otro lado, se aprovecha el espacio para los productos que realmente quiere el farmacéutico exponer. Además, se evita la obsolescencia o el deterioro y las pérdidas por las posibles bajadas de precio y las posibles faltas de liquidez al tener que pagarlo antes de venderlo”.

Hacer un inventario por lo menos una vez al año, no comprar sin control, solo por el mero hecho de que el laboratorio nos hace una rebaja en el precio, y garantizar un stock suficiente, pero siempre que su almacenamiento en la farmacia sea rentable, son algunas de las pautas a tener en cuenta, a las que Linares Melero añade: “Hay que planificar las compras, es decir, analizar las distintas opciones, no fijarse solo en el precio, agrupar los productos por la cantidad que debería haber de stock y, sobre todo, establecer unos límites: el mínimo de stock será el doble de unidades que se tarda en entregar el pedido y el máximo dependerá de las condiciones de compra”, concluye.

Todas estas decisiones estratégicas harán que se obtengan mayores beneficios e incrementará la rentabilidad de la farmacia.