Microbioma y estatinas

12 de mayo de 2022

La composición del microbioma intestinal predice la respuesta de los pacientes a las estatinas

Combinar estatinas y ezetimiba es una opción adecuada en prevención primaria

Aunque se ha demostrado que las estatinas disminuyen eficazmente los niveles de colesterol y reducen los riesgos de accidente cerebrovascular y ataque cardíaco, no funcionan de la misma manera para todo el mundo, y los efectos secundarios del uso de estatinas incluyen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Investigadores del Instituto de Biología de Sistemas, en Estados Unidos, han demostrado que las diferentes respuestas de los pacientes a las estatinas pueden explicarse por la variación del microbioma humano. Los resultados, publicados en la revista ‘Med’, ofrecen vías prometedoras para optimizar los tratamientos de precisión con estatinas para cada paciente.

El equipo de investigación descubrió que la composición y la diversidad del microbioma intestinal predicen la eficacia de las estatinas y la magnitud de los efectos secundarios negativos.

“En concreto, descubrimos que un microbioma enriquecido en Bacteroides con niveles más bajos de diversidad se asociaba con la respuesta más fuerte de reducción de LDL a las estatinas, pero también coincidía con la mayor alteración de los niveles de glucosa en sangre”, explica el doctor Tomasz Wilmanski, autor principal del estudio.

El equipo también descubrió que los individuos con un microbioma enriquecido en ‘Ruminococcaceae’ estaban protegidos de los efectos secundarios negativos de las estatinas sobre la resistencia a la insulina, al tiempo que mostraban una clara respuesta de reducción de las LDL.

El microbioma y el genoma

Wimanski y sus colegas construyeron modelos estadísticos con el microbioma, el metaboloma, el genoma humano y los registros clínicos de una cohorte estadounidense de más de 1.800 personas y realizaron sus descubrimientos iniciales sobre los efectos variables de las estatinas en los marcadores de colesterol y glucosa en sangre. A continuación, validaron sus resultados en una cohorte europea independiente de casi 1.000 personas.

La combinación única de información sobre el microbioma y el genoma en este estudio proporciona nuevas e interesantes perspectivas sobre posibles enfoques de tratamientos farmacológicos de precisión.

La huella genética de un paciente, que incluye marcadores genéticos conocidos de la respuesta al tratamiento con estatinas, ya se ha aprovechado en la clínica para guiar regímenes de tratamiento con estatinas personalizados.

En este estudio, los autores descubrieron que la variabilidad de las respuestas a las estatinas explicada por el microbioma era completamente independiente de la variabilidad captada por el genoma.

“Es un eje de variabilidad completamente diferente, por lo que podemos construir modelos que incluyan tanto la genética como el microbioma intestinal para mejorar nuestras predicciones de respuesta a las estatinas –señala Wilmanski–. El genoma y el microbioma, juntos, parecen ofrecer una imagen más completa y complementaria de las respuestas personalizadas a los fármacos”.

Un seguimiento lógico de este trabajo es un ensayo clínico. “Sería estupendo aprovechar estos conocimientos sobre el genoma y el microbioma y predecir regímenes de dosificación personalizados para una cohorte de pacientes, y luego seguir a estos pacientes en el tiempo, haciendo un seguimiento de su salud metabólica y de sus niveles de colesterol LDL, para demostrar que esta población de pacientes sometidos a una intervención de precisión obtiene mejores resultados que un grupo de control de pacientes que reciben lo que se prescribe normalmente”, señala el doctor Sean Gibbons, profesor adjunto de la ISB y autor correspondiente del artículo.