Las pantallas están detrás de gran parte del aumento del ojo seco

5 de septiembre de 2022

Varios trabajos, publicados en los últimos años, muestran cómo los cambios de vida afectan a la salud ocular

Las pantallas están detrás de gran parte del aumento del ojo seco

Hay varios factores de riesgo que se han relacionado con la enfermedad del ojo seco (EOS), entre los que se incluyen aquellos personales, como la edad avanzada, el sexo femenino o la etnia asiática; y enfermedades, como la parálisis de Bell, la diabetes o la rosácea. Pero hay otros tantos que están mucho más relacionados con el estilo de vida.

Entre los factores ambientales, están las habitaciones con aire acondicionado, los períodos prolongados de lectura o la conducción. También la exposición a pantallas, como ordenadores, tablets y teléfonos inteligentes.

Todos estos factores han influido para que en los últimos años los oftalmólogos diagnostiquen más casos de la enfermedad del ojo seco entre sus pacientes. “Los usuarios de ordenadores y pantallas de vídeo se quejan de irritación ocular debido a los cambios en la película lagrimal y la disminución de la velocidad de parpadeo”, señalaban los autores del trabajo ‘Prevalencia de ojo seco en usuarios de ordenador’.

Dos de cada 10 usuarios de pantallas, con síntomas de ojo seco

El estudio, cuyos resultados se publicaron en la revista IP International Journal of Ocular Oncology and Oculoplasty, buscaba conocer la prevalencia de ojo seco en usuarios de ordenador.

Para ello, los investigadores realizaron un estudio prospectivo en 120 ojos de 60 empleados administrativos que trabajaban con un ordenador durante más de cuatro horas al día en una facultad de Medicina. Se realizó un examen ocular detallado con evaluación de ojo seco con el tiempo de ruptura lagrimal (TBUT, por sus siglas en inglés), el test de SCHIRMER, la altura del menisco lagrimal y un cuestionario sobre ojo seco.

De esta forma, encontraron que la prevalencia de ojo seco entre los usuarios de ordenadores de este grupo era del 18 %. “La prevalencia está aumentando entre los usuarios de ordenadores”, concluían los autores, que aprovecharon la ocasión para concienciar a los trabajadores sobre este problema ocular.

“El mayor uso de pantallas digitales para el trabajo, la comunicación y el entretenimiento, especialmente durante tiempos de pandemia, puede contribuir al ojo seco”, apuntaba también una revisión publicada en la revista Clinical Ophtalmology.

En ella, se explica que ya hay varios estudios transversales que han demostrado que la duración del uso de la pantalla digital se asocia con un mayor riesgo de síntomas graves y diagnóstico clínico de la enfermedad del ojo seco en adultos.

Un problema con el parpadeo

“También se ha encontrado que la duración del uso de teléfonos inteligentes es mayor en niños en edad escolar con enfermedad de ojo seco que en aquellos sin enfermedad de ojo seco. Una hipótesis comúnmente aceptada sobre la relación entre el uso de pantallas digitales y la enfermedad del ojo seco es que el uso de pantallas digitales cambia la dinámica de parpadeo, lo que lleva a la sequedad ocular”, afirmaban los autores.

Esta revisión describe la evidencia de todo esto. También de que el ojo seco afecta la salud mental y la productividad laboral en los usuarios de pantallas digitales. “Existen estrategias útiles de prevención y manejo de la enfermedad del ojo seco para aquellos que usan pantallas digitales”, afirmaban los autores.

Síndrome visual del ordenador

“El uso de dispositivos digitales ha aumentado sustancialmente en los últimos años en todos los grupos de edad, por lo que ahora es normal un uso diario extensivo tanto para fines sociales como profesionales. La tensión ocular digital (DES, por su siglas en inglés), también conocida como síndrome visual del ordenador, abarca una variedad de síntomas oculares y visuales, y las estimaciones sugieren que su prevalencia puede ser del 50 % o más entre los usuarios”, afirmaba otro trabajo publicado en la revista British Journal of Ophtalmology.

“Los síntomas se dividen en dos categorías principales: los relacionados con el estrés de la visión acomodativa o binocular, y los síntomas externos relacionados con el ojo seco”, añadían.

Trabajos varios que demuestran cómo nuestra forma de vida actual, con el uso casi universal de estos dispositivos digitales, hace “esencial que los profesionales de la salud ocular puedan brindar asesoramiento y opciones de manejo basadas en evidencia de investigación de calidad”.