El uso de un protocolo de cuidados oculares reduce el riesgo de trastornos de la superficie ocular

1 de noviembre de 2022

Un estudio subraya que el establecimiento de estrategias adecuadas ayuda a disminuir la aparición de ojo seco, queratitis y úlcera corneal

El uso de un protocolo de cuidados oculares reduce el riesgo de trastornos de la superficie ocular

El cuidado de los ojos es una de las tareas más complejas del personal de Enfermería en la unidad de cuidados intensivos (UCI). Los pacientes de esta unidad están expuestos a posibles problemas oculares debido a las condiciones críticas que padecen. Un nuevo estudio publicado en la revista Journal of Medicine and Live ha analizado la idoneidad de establecer un nuevo protocolo de cuidados oculares para prevenir los trastornos de la superficie ocular en los pacientes ingresados en la UCI.

En las personas sanas, las lágrimas actúan como un lubricante constante manteniendo húmeda la superficie del ojo y destruyendo los microorganismos con sus propiedades antimicrobianas. Además, los párpados actúan como una barrera física para evitar la huelga y la sequedad ocular. Un número de pacientes hospitalizados en UCI están en mayor riesgo por defectos en estos mecanismos de defensa del ojo. Esto se debe a que los defectos en los mecanismos de protección del ojo, especialmente en pacientes con niveles de conciencia disminuidos y en pacientes que reciben sedantes o relajantes neuromusculares, causan trastornos importantes de la superficie ocular.

El trabajo ha sido impulsado por un grupo de profesionales del Nursing Care Research Centre in Chronic Diseases de la Universidad de Ahvaz Jundishapur, en Ahvaz, Irán. Se basa en un ensayo clínico realizado en pacientes ingresados en la UCI en 2019. Las herramientas de recopilación de datos incluyeron el cuestionario demográfico, la prueba de Schirmer para el ojo seco, la tinción de fluoresceína y la lámpara de hendidura para examinar las úlceras corneales y para comprobar la queratitis y la conjuntivitis.

El ensayo clínico se basó en la realización de un tipo de protocolo de cuidado ocular en los ojos del paciente. Tras cinco días consecutivos de ejecución de dicho protocolo, se analizaron los datos comprobando que los cuidados oculares redujeron el riesgo de queratitis, conjuntivitis, sequedad ocular y úlcera corneal en los pacientes ingresados en la UCI del grupo de intervención en comparación con el grupo de control.

Protocolos de Enfermería

Según explican los autores en sus conclusiones, “los protocolos oftalmológicos redujeron la incidencia de queratitis, conjuntivitis, sequedad ocular y úlceras corneales en los pacientes de la UCI”. Por lo tanto, “el uso de este método en los pacientes de la UCI puede mejorar notablemente la labor preventiva en cuidados de Enfermería”.

Concretamente, demostró que el uso de un protocolo de cuidado ocular disminuyó la incidencia de queratitis en pacientes hospitalizados en salas especiales en el grupo de intervención en comparación con el grupo de control. “Los protocolos de cuidado ocular sencillos, como el lavado con solución salina normal, deberían sustituirse gradualmente por intervenciones más eficaces, como los colirios y las pomadas, pero todavía, en muchos entornos clínicos, no se utilizan intervenciones basadas en la evidencia”, señalan los autores.

Prevención de úlceras corneales

Asimismo, con el trabajo se comprobó que el uso del protocolo de atención ocular reduce la incidencia de úlceras corneales en los pacientes del grupo de intervención en comparación con el grupo de control. Los pacientes se sometieron a uno de los tres métodos de cuidado ocular, que incluían el uso de una cubierta de polietileno, una pomada liposomal y gotas de lágrimas artificiales durante cinco días. Los tres métodos de cuidado de los ojos fueron más eficaces que el lavado del ojo sólo con solución salina normal.

Por otro lado, el estudio demostró que el uso del protocolo de cuidado ocular redujo la incidencia del ojo seco en los pacientes. En este trabajo se utilizaron lágrimas artificiales para prevenir la sequedad ocular.

Por último, la investigación confirmó que el uso del protocolo de cuidado ocular redujo la incidencia de conjuntivitis.