Retinopatía e hidroxicloroquina

17 de enero de 2023

El uso a largo plazo de dosis bajas de hidroxicloroquina se asocia con un bajo riesgo de retinopatía

Un estudio de cohortes de más de 3.000 personas que recibieron hidroxicloroquina durante 5 o más años con cribado seriado de la retinopatía recomendado por las directrices halló que el riesgo global de retinopatía incidente era bajo, y que la mayoría de los casos documentados eran leves. A mayor dosis de hidroxicloroquina, mayor riesgo, según los resultados que publican los investigadores en la revista ‘Annals of Internal Medicine’.

La hidroxicloroquina se recomienda a los pacientes con lupus eritematoso sistémico y algunas otras afecciones inflamatorias, pero la retinopatía con riesgo para la visión es un efecto adverso grave a largo plazo. Las directrices recomiendan mantener la dosis en 5 mg/kg de peso corporal al día o menos. Sin embargo, los estudios disponibles que apoyan esta recomendación son relativamente escasos.

Investigadores de Kaiser Permanente Northern California y de la Facultad de Medicina de Harvard, en Estados Unidos, estudiaron a 3.325 personas que recibieron hidroxicloroquina durante 5 o más años entre 2004 y 2020 para caracterizar el riesgo a largo plazo de retinopatía por hidroxicloroquina y examinar hasta qué punto la dosis media de hidroxicloroquina durante los primeros 5 años de tratamiento predice este riesgo.

Riesgo de desarrollar retinopatía

Utilizaron registros farmacéuticos y sanitarios para analizar la dosificación de hidroxicloroquina y revisaron las exploraciones ópticas anuales a lo largo del tiempo para determinar si había indicios de retinopatía. Si se identificaban casos de retinopatía, se clasificaban como leves, moderados o graves.

A continuación, los investigadores calcularon el riesgo de desarrollar retinopatía al cabo de 15 años en función de los niveles medios de dosificación durante los primeros 5 años. Descubrieron que 81 participantes desarrollaron retinopatía por hidroxicloroquina, con una incidencia acumulada global del 2,5% y el 8,6% al cabo de 10 y 15 años, respectivamente, siendo mayor el riesgo para los que recibieron una dosis más alta durante los primeros 5 años de tratamiento.

Los investigadores señalan que un cribado periódico puede detectar este problema en una fase temprana y tratable.